El hotel está bien para un familia con dos niños, ya que es como un pequeño apartamento en el que se puede comer. La cocinita no es muy adecuada para cocinar, más bien para calentar algunos platos, leche y cosas así. Se echa de menos una cafetera y un tostador.
Alrededor hay muchos sitios en los que se puede comprar comida y platos precocinados de calidad, lo que supone un ahorro importante, pues una cerveza cuesta de media 6 euros.
Os recomendamos una panadería que se llama Eric Kaiser en la Rue de Monge (creo) es fantástica, siempre hay cola, se pueden comprar pizzas, tostas, kirches, croisants y unos panes que quitan el sentido. El supermercado FRANPRIX, está al lado, hay otro un poco más abajo que abre los domingos. Hay un mercadillo de frutas, verduras y otras comidas que ponen todas las mañanas en la Place Maubert, al lado del hotel en el que hay además otras tiendas que vienen muy bien para resolver una comida.
En general está bien. ¿Algo negativo?, la Kichenette podía estar mejor conservada, ya que el cajón de los cubiertos se caía, también podían repasar un poco los tiradores de los armarios y darle un repasito de pintura a las paredes, el sofá cama podía ser un poco más cómodo. Tampoco entendemos por qué la última noche pagamos más de 300 euros, este precio es excesivo en relación con la calidad. Entre 180 € y 225 € está bien.
El personal es amable y las sábanas y toallas las cambian sistemáticamente todos los días.
- Residence Henri Iv
- Residence Henri 4 Paris
- Residence Henri 4 Hotel
