Mi pareja y yo hicimos una escapada de tres días a París, aprovechando un puente. El hotel nos lo habían recomendado unos amigos norteamericanos que se habian alojado allí varias veces. El trato del personal, excelente, las habitaciones, decoradas con mobiliario decimonónico, todo muy auténtico, muy retro, muy bien conservado y muy limpio. Nuestra habitación estaba en la última planta, la 6, una habitación abuhardillada y con chimenea, bastante amplia, y con una preciosa vista de los tejados de París y la cúpula de Sacré Coeur. La ubicación del hotel también es estupenda, a 2 minutos de la parada Trinité, de la línea 12 de metro, y a 3 paradas de Montmatre. Nos quedamos a desayunar el último día, es un buffet muy sencillo, pero muy bueno y de calidad. El precio, moderado. Sin duda, lo recomiendo, y pienso volver a este hotel en una próxima visita a París. Por cierto, muy curioso el ascensor, súper antiguo, de principios de siglo. Da un poco de miedo subirse...pero funciona perfectamente!!
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.