Acabamos de regresar de París, y reservamos nuestra estancia en el Richemont gracias a las críticas que aquí se exponen.
En efecto, el hotel es impecable. Un hotel urbano, pequeñito pero muy bien arreglado. Todo está perfecto, la recepción es muy grande (prácticamente toda la planta del hotel), muebles nuevos, paredes recién empapeladas, perfecto.
En nuestro caso, ocupamos una habitación doble, y la verdad es que, para la media de hoteles urbanos de 3 estrellas de París, se trataba de una habitación muy amplia, con espacio para un silloncito y una salita anexa con una mesa.
En recepción, super amables. Incluso se prestaron a imprimir nuestras cartas de embarque desde el mostrador (ya que el hotel dispone de conexión a internet de pago, pero no puedes imprimir un archivo, evidentemente). Además, les mandé un mail tras hacer la reserva para cerciorarme de que me proporcionaban una habitación lejos del ascensor, y muy amablemente me reservaron una buena habitación (aunque el ascensor, finalmente no hace ningún ruido).
También pudimos dejar nuestras maletas en la bagagerie el día de nuestra partida para poder aprovechar el día en París tras desocupar nuestra habitación, o sea que todo facilidades. Las televisiones de las habitaciones, son de plasma, por cierto. Si quereis un secador o tabla de planchar, debeis pedirlo en recepción, y las habitaciones cuentan con caja fuerte de las que introduces tu propia combinación cuando llegas. Tienes un radiador seca toallas en el cuarto de baño, pero si las dejas en el plato de ducha (en nuestro caso) te las cambian a diario.
El desayuno, perfecto. Una salita pequeña, a proporción con el resto del hotel, y con un buen surtido de desayuno (croissants, varios tipos de pan, bizcocho, zumos, mermeladas, etc etc. (nada de salchichas, huevos revueltos o embutidos).
Y todo SUPER limpio. Ahora vienen las pegas:
Está situado en un barrio que aquí llamaríamos 'obrero' constituído en su gran mayoría por emigrantes. Los locales, restaurantes etc de alrededor son bastante cutres, en mi opinión. Y las vistas desde el hotel, bastante feas. Nuestra habitación daba a la calle lateral del hotel, y lo que teníamos delante eran los balcones y los baños de los del edificio de enfrente.
La distancia a la parada de la línea 14 Olympiades es bastante larga (unos 10 minutos caminando a paso tranquilo), no os fieis del google maps satélite, que la ubica bastante más cerca ópticamente. A nosotros, la vuelta con las maletas desde el hotel al metro nos pilló lloviendo, y fue un rollo.
La línea de metro es muy moderna (sin conductor) y rápida. En 10 minutos estais en Châtelet y podeis desde allí hacer los transbordos que querais (incluso el RER a los aeropuertos). Pero prepararos a viajar como casi únicos occidentales entre la mayoría africana y asiática. Es chocante, si no estás acostumbrado.
En resumen, es otra cara de París. La ubicación del Résidence Richemont no es la mejor, en mi opinión, pero si no os importa estar alejados de la parte más turística (y bonita) de París, este es vuestro hotel, por su relación calidad-precio.
Un saludo, y espero que esta crítica os sea útil,
MIQUEL
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.