El hotel se encuentra cerca de la parada del metro y en una zona muy buena donde encontrarás cafeterías. El personal del hotel no era ni mucho menos el más amable del mundo ni la habitación la más limpia. Decidimos abrir la ventada todos los días para respirar aire fresco. Había una norma rara que se basaba en devolver la llave antes de abandonar el hotel, supuestamente por “tu propia seguridad de manera que ellos sabían quien estaba allí”, pero no piden ningún documento de identidad cuando entras y pides tu llave. Por tanto, cualquier persona de la calle podría coger tu llave, además una vez hasta la perdieron. La habitación era bastante grande.
- Unic Hotel Paris
