Fue el hotel 4 estrellas más barato que encontramos para nuestra escapada de una semana a París en octubre y muchas páginas webs nos decían que estaba a corta distancia del centro.
La realidad es que, para acceder a las zonas de interés, cada mañana hay que contar con un viaje en metro de mínimo 10 paradas con trasbordos, y otros tantos a la vuelta. El inconveniente radica en la pereza que ocasiona si, después de toda una jornada de visitas a la ciudad y regresar al hotel, quieres volver al centro para dar un paseo por la ciudad de noche. Es la única pega, junto al acceso a internet, que le ponemos al hotel.
Por lo demás, todo estupendo. El mejor hotel en el que nos hayamos hospedado hasta la fecha.
El personal del hotel es muy amable siempre y se esfuerzan por entenderte y complacerte con lo que les pidas.
El desayuno es alucinante: crêpes, nutella, jarabe de arce, napolitanas, croissants, mermeladas de muchos sabores, tostadas, mantequilla, zumos, café, cereales, yogures, variedades de quesos, jamón york, huevos revueltos, salchichas, bacon,... En una sala muy espaciosa y muy cómoda. También hay un patio al aire libre donde poder desayunar pero debido al mal tiempo que hizo no fue posible.
Las habitaciones muy limpias aunque no muy espaciosas. El retrete está en una habitación separada de la zona del baño. La zona de baño es bastante grande y está separada del dormitorio por un cristal traslúcido. No tuvimos problemas con el agua caliente ni la presión del agua y algo que nos gustó mucho fue que, además de la alcachofa tradicional, puedes ducharte en cascada con otra que hay en el techo de la ducha.
En cada planta del hotel hay una máquina de hielo y agua con vasos de cartón. Nosotros tuvimos suerte ya que la teníamos junto a nuestra habitación, y por la noche no molestaba el ruido ya que desde la habitación no se oía el ruido del pasillo (aunque sí un poco el de la habitación contigua).
Uno de los días accedimos a la piscina. Muy grande, con chorros de agua a presión y con un jacuzzi. En cada uno de los vestuarios había una pequeña sauna. Muy tranquilo y relajante.
El acceso a internet fue muy malo. Intentamos enviar una foto por mail y no pudimos ya que la velocidad de la red era muy lenta y cada cierto tiempo se cortaba.
La zona donde se ubica el hotel es muy tranquila y nada turística por lo que no encontramos tiendas de souvenir, sitios que visitar, ni concurrencia de gente. En la misma manzana del hotel hay unos cuantos restaurantes de comida italiana y japonesa, una panadería y un supermercado muy barato donde nos atendieron estupendamente.
Conclusión: muy buen hotel pero bastante retirado del centro.
- Hotel Oceania Paris
- Oceania Paris Porte De Versailles
- Oceania Paris Hotel
- Oceania Paris Porte De Versailles Hotel
- Oceania Paris
- Oceania Hotel Paris
