Era normalito.
La ubicación era excelente, a unos cinco o diez minutos andando del centro de Colliure, una preciosa ciudad pequeña con montones de restaurantes.
Los apartamentos necesitaban reformas, sin lugar a dudas, aunque fuera solo una mano de pintura.
Había un patio grande y agradable, pero le crecían malas hierbas.
El ventilador del baño no funcionaba, lo que significaba que todo el apartamento se ponía muy húmedo (y olía un poco a moho).
La cama era individual convertida del sofá, con una cama que se sacaba de debajo, y dos literas en el pasillo, entre la sala principal y el baño.
La ducha funcionó mejor cuando la hube arreglado, pero seguía dejando un charco de agua en el suelo del baño, lo que no ayudaba a la humedad.
No había hamacas cerca de la piscina y el agua parecía tener una cantidad mayor de lo esperado de insectos muertos flotando en la superficie.
La recepción solo está abierta unas cuantas horas por la mañana y lo mismo por la tarde, así que ojo cuando os registréis.
¡Pero era bastante barato!
