El hotel está en una ubicación ideal para el centro de Perpignan. Las habitaciones son bastante grandes y limpias. El mobiliario era básico. No hay un espejo de cuerpo entero. Había mucho espacio para guardar cosas. La cama era cómoda y las habitaciones eran tranquilas, aparte de el ruido de un bar o club cercano que era había oído hasta sobre las 5am. También tuve que desenchufar el frigorífico, ya que era demasiado ruidoso para mi gusto y me hubiera me mantuvo despierto.
Las puertas principales son abiertos por a entra un código de seguridad a todas horas del día y noche, que puede resultar un poco molesto, pero al menos eso significa que el hotel es seguro.
He estado en hoteles más bonitos en Perpignan, pero son más caros. Para el precio y la ubicación me volvería a alojar allí de nuevo.
