Una vez que encontramos el lugar encantador rápidamente nos olvidamos la comportado de intentar encontrar la propiedad en la parte medieval de la ciudad. Una vez que descubrimos el secreto de su ubicación era sorprendentemente cerca del casco, donde nos resultaba bastante fácil aparcar nuestro coche noche por 5 euros.
La habitación y el baño eran grandes, con mucho carácter lo suficiente para dan a los servicios limitados de almacenamiento.
Cada mañana teníamos un desayuno agradable y la mesa de públicos nos aseguró que los huéspedes estaban dispuestos a compartir experiencias allí invaluable de viajes.
Celine y el personal era siempre muy servicial y nos encontramos la estancia entera, aparte de la temperatura de una experiencia encantadora.
