Me alojé aquí una noche por una reunión de negocios. Normalmente nunca hablo al personal, pero de algún modo acabé charlando largo rato con el recepcionista y con uno de sus amigos. Se acabó volviendo una conversación muy interesante sobre la evolución de las sociedades occidentales en el futuro, y probablemente no la olvidaré en mucho tiempo. La habitación era muy normal. El baño y el retrete estaban separados. Por alguna extraña razón las almohadas estaban escondidas en el armario y me llevó unos momentos encontrarlas. Contaba con un balconcito con algo de vistas a la playa y al mar. No disponía de internet, lo que resulta inaceptable para alguien que viene de negocios como yo. Está situado lejos de la acción de Cannes, pero se puede ir andando a todo. Perfecto según mis preferencias. Pagué 119€/la noche sin desayuno.
