¡Sin duda no se trata de un establecimiento de 4 estrellas! No sé a quién sobornaron para conseguirlas. Desde el nauseabundo olor de las velas que hay encendidas en la planta baja hasta el snob del personal que es evidente que odia a los americanos, este no es el sitio donde te debes alojar en Cannes. Especialmente teniendo en cuenta la cantidad de opciones maravillosas que hay por todos lados, como el hotel Renoir justo a la vuelta de la esquina. Las habitaciones son pequeñas y tienen pocos muebles, las camas están bien, no tienen la CNN en la televisión y aunque el ascensor tiene encanto, apenas funciona. La única cosa buena que tiene el hotel es la happy hour gratuita que ofrece, pero no tenían champán, ¡y el olor de las velas es horrible! ¡No me volvería alojar aquí!
