Este hotel era extraño y muy anticuado.
La decoración era de 60, hasn muy y probablemente no lo han mejorado desde. Había un gato, quien arto alrededor del pasillo y cocina, que con los propietarios por la habitación al lado de la nuestra. Las llaves de las habitaciones estaban dejaron sin atender en el mostrador de recepción después de 8.30 como el el dueño/gerente estaba terminado por la noche.
No desayunamos allí porque nos dio miedo comer en el lugar.
No volvería nunca consideraríamos alojarnos allí de nuevo y se lo recomendaría a nadie a no. (La razón por la que nos alojamos aquí fue que todo otro alojamiento en la zona estaba reservado, por lo demás, no nos hemos alojado por incluso una noche).
- Inter Hotel Grasse
