Al haber reservado el hotel durante el Internet, estábamos algo aprensivos antes de llegar, pero acabé haciendo que me sorprendió gratamente.
El hotel está situado en la parte antigua de la ciudad justo debajo de la fortaleza medieval. Las habitaciones son tranquilas pequeña, típica de los hoteles franceses mayores, pero teníamos tres adultos en una habitación, con un separador. La ducha/baño es pequeño, pero funcional, y la habitación era las limpiaban cada día.
El desayuno era muy bueno y siempre lo sirven con una sonrisa y una cálida bienvenida.
El hotel está muy cerca de la plaza principal, en donde hay numerosos restaurantes y las callejuelas empinadas hacia estrechas que dan a la plaza tienen una multitud de tiendas, y no todo está enfocado a los turistas.
Si había una crítica, sería que el propietario era algo para no-comunicativo, pero el resto del personal era genial y de agradecer nuestros débiles intentos de hablar francés. (Por suerte nuestra 22 años de edad es con mucha fluidez!)
- Du Soleil Hotel
