“Obtienes lo que pagas... Y si lo sabes, no hay problema”
Es un hotel barato ubicado en un bonito lugar (la playa está a 300 metros a la derecha, al salir del hotel). Si necesitas pasar la noche en una habitación bastante limpia, que tenga una ubicación bastante decente y te traes tu propio champú... Pues te gustará lo que te den: una habitación más bien pequeña, limpia, con cama doble o individual, con litera, perfecta para familias pequeñas y un niño (más la camita del niño que duerma con los padres), un aparato de aire acondicionado, una tele pequeña (los mandos no iban), baño con bañera, dos toallas (buenas, gruesas, no esos trapos de cocina que te dan a veces), dos pastillas de jabón, dos vasos de plástico... La mayoría de habitaciones parece que tienen balcón.
No esperes que tenga un personal de recepción agradable (tampoco se esfuerzan por serlo); son poco abiertos y uno de los chicos no tuvo reparo en decirme que solo hablaba francés, aunque tenía conocimientos de otros, pero supongo que no le pagaban lo suficiente. Nada de teléfono, minibar, nevera, solo hay un enchufe en la habitación, no hay llave (tienes que memorizar el código o llevarte el papelito), secador de pelo, alfombrilla de baño, champú o tapón de bañera. El aire acondicionado iba de maravilla, pero su lucecita indicadora tenía tanta potencia como para iluminar toda la habitación (pequeña)...
Así que... Es todo muy sencillo y el personal es particular. Pero bueno, parecía que el muchacho se esforzaba. Así que, en resumen, si tienes todo esto en cuenta y quieres gastarte poco dinero (estás cerca de las playas y de un supermercado)... ¡El sitio no está mal! Ah, siempre olía mucho a cuarto de baño en los pasillos. No sé qué pasaba, pero el problema no afectaba a las habitaciones.