Aunque en Niza los hoteles son caros no es excusa para tener que pagar por una habitación quadruple 95 euros una noche en una buhardilla con moqueta sucia (incluido chicle), olor a humo (en el hotel no se puede fumar), un calor insoportable porqué no hay aire acondicionado (no pudimos pegar ojo en toda la noche), aunque sí había dos ventiladores insuficientes, un baño de los más justito que he visto en un hotel (bañera sin cortina). Y el precio es sin desayuno (unos 7,5 euros por persona). En fin, de lo peorcito donde he estado. Menos mal que solo estuvimos una noche porqué estábamos de paso de vuelta a casa.
