Acabamos de volver de nuestra segunda estancia en Villa la Tour. El hotel tiene una ubicación privilegiada en el casco antiguo de bonito, con mercados y alimentos en el casco antiguo cerca. Tanto las zonas de tiendas y la playa están a una corta distancia de el hotel. El funicular nueva está también cerca, muy práctico para conseguir un rápido y fácil de la estación de tren, etc, y que cuesta sólo 1 euros!
La última vez que tuvimos una muy pequeña, pero agradable habitación. Esta vez nos habíamos reservado una "grande" habitación, pero nos no son tan seguro de que era la pena el dinero extra. La habitación era más grande, pero en general fue una pequeña habitación también. El hotel es una parte de un convento de el siglo 18. Las habitaciones son así que por supuesto pequeña, y cuando también tienes que poner un cuarto de baño dentro de la habitación pequeña, no se puede grande! Pero las habitaciones son tan encantador que eso no importa. El mobiliario en el vestíbulo es muy VINTAGE. La mayoría de las cosas no muy bonito, pero en especial el sofá cama no esté buscando buena más, aunque aún encantadora! Si no te gusta este tipo de sitios, y no necesitas un ascensor para llegar a la 4ª planta, este no es un lugar para ti!
El desayuno está bien, pero es muy francés. Espero que el propietario se atrevería a añadir un poco más pan oscuro alemán en la mesa el desayuno además de las tostadas y cruasanes, lo que no sería delicioso italianos alardean
El servicio de la propietaria Bárbara y el personal es estupendo, y yo no lo comparten las opiniones de la reseña de abajo aquí en absoluto, y nos hemos alojado en este hotel más de una vez.
Nos puede ser parte trasera de nuevo………