Mi marido y yo nos alojamos aquí por 2 noches en junio del 2006 en una habitación muy bonita con una terraza privada. El pueblo de St. Paul es muy encantador y así que es el hotel. El personal del hotel es muy servicial y amable. Nuestra batería de un coche se cortó y lo hicieron todo lo que pudieron para encontrar los cables de recuerdo y grúa nuestro coche, así que nos podíamos ir viendo, que terminaron ahorrándonos un poco de dinero ya que la agencia de alquiler de coches habría nos cobraron un poco de enviar a alguien de Cannes. El punto negativo es el restaurante nos pareció bastante caro. Viajamos mucho y alojarse en muy hoteles de alta categoría y no te importa gastar dinero, pero las porciones en el restaurante para tanto la cena y el desayuno eran increíblemente pequeña, y no es que estemos somos muy dados. Mi recomendación es para alojarse en el hotel pero cenar en otros restaurantes en St. Paul. Nos gustó especialmente Tilleul Menthe. Está cerca de la entrada de la ciudad. También nos pareció que una noche en St. Paul hubiera sido suficiente.
- Le Saint Paul Hotel
