En viaje profesional, me alojé en uno de los estudios durante dos semanas en diciembre 2009. El estudio está bien equipado, muy limpio y con todas las comodidades necesarias para una corta estancia. Además hay una terraza que en verano debe ser bastante agradable. Uno de las ventajas es el hecho de encontrarse en el centro de Marsella (la plaza Castellane está a sólo 5 minutos a pie) y además posee un garaje que me ha sido de especial utilidad dada la dificultad de aparcamiento en esta ciudad. La impresión general es francamente buena.
