Digamos esta crítica en el contexto, nuestro grupo de cuatro (2 adultos y 2 adolescentes) sólo tenía paseamos por 5 horas por el Lago Ginebra así que estábamos un poco desgastado y emocional cuando llegamos al hotel. A unos minutos de llegar la amable, servicial y otro bilingüe recepcionista tenía nos hizo sentir totalmente relajados. Ella nos ayudó a tomar nuestras bicicletas en el pequeño ascensor uno a la vez a una habitación segura, nos registramos nuestras habitaciones estaban listas y nos prestó toda la información que necesitábamos.
Nuestra habitación estaba en la parte delantera del hotel tenía una buena ducha, era compacta pero muy limpio con una buena vista de la calle principal peatonal y de la plaza. Si te gusta el bullicio y ajetreo de la vida de la ciudad y no te importa un poco de ruido (suave bien por el eficiente el doble), entonces el frente está bien.
Nuestros amigos adolescentes en una habitación en la parte trasera con una bañera, así que dormí como Corderos! Su habitación era muy tranquilo, incluso me perdí la latón Caminábamos procesión de banda por el pueblo.
El desayuno era modesto, un buffet con las opciones estilo continental usuales. El servicio era bueno.
La ubicación es genial para pasear por esta ciudad compacto y te puedes encontrar sitios para tomar una cerveza o algo de comer en unos minutos.
El registro de salida se completó en una eficiente y la actitud tan simpática demasiado. Lo recomendaría para parejas o familias. Si estás en bicicleta, hazles saber que hay bicicletas y siempre está dispuesto a la tienda ellos.
