El hotel esta bien situado, no es caro, y si no eres muy exigente, se puede estar en el.
Lo malo es que estan de obras, las habitaciones son muy antiguas y las duchas tienen la cortina llena de mugre.
Están tan mal organizados, que el primer día, por la tarde, estaba vistiéndome en mi habitación, y entro sin avisar una de las trabajadoras del hotel a comprobar si estaba ocupada... menuda alegría se llevo la chica!
- Alexandra Hotel Lyon
