Nos alojamos en este hotel con motivo de un viaje de esquí.
Conseguimos una oferta a través de la página de estación que incluía el alojamiento en media pensión, el forfait y el material de esquí.
El hotel se encuentra en el centro de la estación, en la calle principal y a cinco minutos de los remontes caminando.
En cuanto las instalaciones el hotel, como puedes observar por las fotos tiene muchos detalles con encanto. La habitación es de estilo rústico y limpia, aunque podrían mejorar la insonorización, y que la ducha, al menos en nuestra habitación, no se podía colgar.
Dispone de cuarto de material de esqui con calentadores para las botas, taquillas para los esquís, y bancos para calzarte las botas. (hay tienda para alquiler de material de esquí a cinco minutos andando, y el material inmejorable).
El desayuno está muy bien y se sirve en una sala con grandes ventanales, muy agradable; por la noche también está abierto para tomar una copa tranquilo.
Unos de los puntos fuertes de alojarte en este hotel es poder disfrutar de la media pensión ofrecida en el restaurante en los bajos del hotel. Tienes acceso directo desde el hotel, pero también está abierto al público en general. El restaurante se llena no sólo de turistas, sino de clientes que parecían del lugar o asiduos, lo que, al menos para mí es, en general, una buena señal. Efectivamente dicha impresión quedó confirmada con la calidad de las viandas servidas. Comida francesa-savoyana elaborada, pero sin remilgos; dos platos y postre de muy alto nivel y buen ambiente en el restaurante.
No es el mejor hotel de la estación, y le faltan algunos extras como piscina..., pero en general quedamos muy contentos y no tendríamos problemas en repetir.
Ah ! recuerda que los jueves cierran la calle principal y ofrecen diversas atracciones, música, esculturas de hielo.....
Sobre la estación Tignes-Val de Isere, decir que es impresionante sobre todo la parte de Tignes.
- Kandahar Hotel Val d Isère
