Los cuatro que somos en nuestra familia compartimos una habitación gigante en este hotel que daba a la bulliciosa calle principal y al hermoso río. Las instalaciones eran buenas- con el cuarto de baño más pequeño que te puedas imaginar, aunque era funcional y estaba limpio. El personal es simpatiquísimo y servicial y dejaron lo que estaban haciendo para pedirnos un taxi grande cuando nos fuimos ya que teníamos muchísimo equipaje. Tiene una ubicación muy buena- a una carrera de taxi de la estación de tren pero cerca de tiendas espléndidas, restaurantes y del castillo/universidad, etc. Desayuno abundante y bueno. Realmente disfrutamos de nuestra estancia aquí y sin duda volveríamos. Una cosa que tienes que contemplar en Alemania- todo el mundo fuma y tienes que acostumbrarte a que el personal fume cuando te está solucionando cualquier cosa, lo que nos sorprendió como no fumadores que somos.
- Vier Jahreszeiten Hotel
- Vier Jahreszeiten Heidelberg
