Mi marido y yo acabamos de regresar de Heidelberg y del Hirschgasse. No puedo parar de decir cosas buenas de él. Es, de lejos, el mejor servicio que hemos recibido en Alemania. Desde champagne a la llegada, al vino de cortesía en nuestra habitación, y sin mencionar cuan amistoso y atento fue el personal. Reservamos una gran habitación y, no nos decepcionó. Estábamos rodeados por hermosas antigüedades, y toneladas de habitación para nosotros y nuestros dos perros. El hotel está ubicado a 5 minutos de la zona peatonal lo que te garantiza poder dormir tranquilamente por las noches. Nada más salir del hotel hay montones de sitios preciosos por los que callejear. También el desayuno era bueno. A partir de ahora, ¡solo me alojaré en el Hirschgasse cuando visite Heidelberg!
