Aterricé en el NH sin haber reservado para esa noche habitación en ningún hotel de Heidelberg. Me había alojado anteriormente en el NH de Ámsterdam, no me impresionó – muchos extras y limpio, pero una habitación sosa.
Desafortunadamente mi experiencia fue literalmente idéntica.
El personal de recepción fue agradable al hacer la entrada, mi tarifa fue ultra cara pero como el vestíbulo se veía precioso y único pensé ,que tal vez, era una invitación para entrar. El maravilloso ascensor me elevó hasta la 4ª planta. Mi habitación (437) estaba al final del ala izquierda. Tenía un vestíbulo, mini bar, un despacho con sillón reclinable, enorme cuarto de baño y un buen tamaño de habitación. Hasta tenía una chocolatina sobre la almohada. Encantador.
Dicho lo agradable, ahora viene lo malo:
1.- sin aire acondicionado. Solo un ventilador que no hacía nada cuando le girabas el botón de cada habitación.
2.-Una abismal guía del hotel, la mitad de la información importante estaba impresa con una letra minúscula en tu tarjeta llave.
3.- Desayuno, aunque magníficamente presentado era completamente incomible a las 9 am. – toda la comida caliente estaba dura como una piedra y tenía un aspecto espantoso.
4.- Mi habitación tenía un calentador de agua para hacer café pero solo había toneladas de azúcar.
5.-Las limpiadoras del servicio de habitaciones andaban por mi planta a sus quehaceres y, como mi habitación no tenía el cartelito de “No molestar”, ¿Cómo se supone que tengo que reaccionar si entran repentinamente en mi habitación?
6.- El gimnasio del hotel, con sauna, sala de vapor… ¡sólo abre de 17.00 -23.00! ¡Demasiado para mi despertar mañanero!
7.- Las toallas eran escasas y pequeñas – no lo que esperarías en este nivel de hotel.
8.- El edredón era pequeño y lleno de polvo, y sabiendo que mi calurosa habitación estaba mal ventilada, no precisamente lo mejor para un alérgico como yo.
Por tanto, ¿Debería volver a alojarme en un Hotel NH a más de 200 euros la noche? Ni por asomo Palomo
- Heidelberg Nh Hotel
