Visitamos Heidelberg en enero. Tanto a mi hija como a mi nos encantó la ubicación de este pintoresco hotel. Nuestra pequeña habitación daba al río. La habitación Mark Twain está muy limpia y bien amueblada, aunque es muy pequeña, lo que no nos resultó un problema. El desayuno te dejará pasmado, con lonchas de carne, quesos, pan, fruta y yogur. Está en la parte peatonal de la ciudad..abarrotada de tiendas, museos, restaurantes ¡y mucha, muchísima gente! Hubo un montón de cosas que hacer esos dos días. ¡Asegúrate de que visitas el Castillo! Recomiendo que cojas un taxi desde el tren (unos 8 euros).
- Goldener Hecht Hotel
- Goldener Hecht Heidelberg
