Teniendo en cuenta que pagué cinco euros unos 47 por una habitación muy básica que este hotel no estaba muy bien en relación calidad-precio. Durante toda la noche había un montón de ruido que venía desde los portazos de puertas, hayan organizado, etc. en el hotel. El ascensor es lento y los muebles de la habitación no han reformado en unos 20 años que tratan de cubierta como un "bávaro tradicional comodísimo estilo". El desayuno era bueno. La única ventaja real del hotel es su ubicación, justo cerca de la estación principal, pero en una calle tranquila lejos del tráfico. El personal es servicial y educado lo suficiente, pero me notó aquella mañana un cierto conflicto entre el personal del hotel y el propietario anciano/director.
Hay hoteles mejores por precios más baratos cerca.
