Me ha encantado este hotel. Muy estiloso, con un personal amistosamente servicial y un gran restaurante. Además tiene un buen precio aunque, en parte, debe ser por su ubicación pues está a sus buenos 20 min. a las afueras del centro en una preciosa zona residencial.
El edificio es una vieja fábrica de gas que se ha convertido en un hotel moderno y de estilo minimalista – imagínate el Hotel Du Vin pero a gran escala. Mucho ladrillo visto, negros, grises y rojos apagados. El especio interior ha sido usado de una forma realmente innovadora con un montón de zonas abiertas y lugares inesperados y una completa falta de sensación de residencia que a veces encuentras en los hoteles modernos.
El restaurante es italiano; mi risotto estaba delicioso, con enormes gambas y otros platos que se veían igual de impresionantes.
¡Completamente recomendado!
- Hamburg Gastwerk Hotel
