Es un hotel muy acogedor y bonito, con habitaciones más o menos grandes y techos muy altos que dan sensación de amplitud. Tiene un pequeño vestidor donde incluye la caja fuerte y una neverita. Los productos del minibar tienen muy buen precio (refrescos y aguas 1 euros, cervezas 1,50 y vinos y cavas 2,5).
Tiene un salón abajo que también es biblioteca con sofás, mesa y sillas, chimenea y una supercafetera para que tomes café y té gratuitamente. También tiene un ordenador con conexión a internet e impresora de acceso libre y gratuito.
El personal es amable y la ubicación no está nada mal: a tres manzanas de la estación principal de tren. Aunque es un barrio lleno de tiendas eróticas y locutorios, pero no tuvimos ningún problema y pasear por allí resulta de lo más seguro.
Inconvenientes: no hay ascensor. Es un edificio muy bonito, clásico pero no tiene ascensor.
- City Hotel Hamburg
