Nos alojamos en el Roomers por una noche y comimos en el restaurante.
El hotel está muy bien diseñado, que es una diferencia de bienvenida a muchos de los otros hoteles que dicen ser hoteles de diseño. Está muy oscuro, gris, negro, Brown, con tenues las luces, y puedes tenue la luz en las habitaciones también.
La habitación es simplemente bastante grandes (teníamos una superior), con muy única - y oscura. apariencia, no le falta mucho, ni siquiera Black jabón o el poco paquete llamado "tiempo para molestar", contenía masaje velas, lubricantes y vibraciones procedentes del C-Ring (no, no nos hemos abrir - no nos molestaron, no lo necesitamos ;). Quizás es rememoración del barrio rojo cercano, ¿quién sabe...
El restaurante es muy caro (demasiado caro en mis ojos), intentando muy duro con su wannabe cosmopolite, club ambiente. El servicio es mediocre, la comida está bien, pero demasiado caro para lo que es. El propietario estaba sentado en la esquina con amigos, y todo el personal era yendo por su mesa...
El servicio es una broma; a kilómetros aparte de cualquier cosa que se lo llaman 5 estrellas, no hasta 4 estrellas. La gente de recepción es educado, pero fue sincero. No han conseguido lo que lleva representa un 5 cultura de estrellas en un huésped, y de su comportamiento me recuerda que lo difícil que debe ser realmente te trae excelente ambiente y cálido cada día y a un minuto.
en conjunto, me atrevería a decir: diseño está bien, para una noche porque había visto una vez, visto para siempre, pero eso solo no hace un hotel de 5 estrellas un hotel de 5 estrellas.
- Roomers Hotel Frankfurt
