Este hotel se encuentra a escasos metros de la Hauptbahnhof (estación de ferrocarril) de Frankfurt, teniendo muy cerca la zona financiera, y caminando un poco más el centro histórico.
Los empleados muy amables, atentos y dialogantes, cosa que siempre se agradece. Sin embargo al entrar en la habitación me quedé bastante perplejo...
Paredes sucias, cortinas viejas, mobiliario desgastado, colchón con manchas, incluso papeles y prensa del anterior inquilino en la mesita de noche. Las vistas eran a una especie de patio interior con vecinos, el baño muy funcional (al menos esto sí estaba limpio). El hotel es bastante pequeñito y con pocos servicios pero tenía zona wifi.
Ah, y carece de ascensor.
- Paris Frankfurt
