Visitamos el hotel Nizza como una familia, en nuestro camino a y desde Laponia, tomando en el mercado de Navidad. El hotel lo escogió con el precio y la proximidad a el mercado en cuenta. Fuimos allí cada día, y nos encontramos con la atención personal que recibimos del personal maravilloso.
El hotel en sí es viejo, pero cómodo, limpio y bien dirigido. Nos lo disfrutamos de nuestra estancia allí.
La proximidad a el barrio rojo es sólo un problema si usted cabeza esa manera. Como todos nuestros viajes nos tomó lejos de esa zona, no estaba siquiera un problema.
- Nizza Hotel Frankfurt
