Me alojé en éste maravilloso lugar, dirigido por una familia, durante cuatro noches en mayo. Cada vez que regresaba al hotel sentía como si estuviera regresando a casa. El personal es tan simpático y servicial, y el hotel es simplemente encantador, con un hermoso jardín en el tejado. Los desayunos también eran deliciosos. Las habitaciones eran enormes y estaban bien ventiladas (sin aire acondicionado), las habitaciones en la parte de atrás son muy tranquilas, pero no lo consideré un problema, y no me sentí en peligro por las noches.
Lo único extraño fue que no ofrecían una pastilla de jabón, sólo una botella de jabón líquido. No fue un grave problema, pero prefiero usar la pastilla. En general, fue una fantástica experiencia, sin duda me alojaré de nuevo allí.
- Nizza Hotel Frankfurt
