Primero: hotel situado en zona de prostíbulos, drogadicción y ambiente pésimo.
Segundo: la recepcionista no es para nada competente, no sabe idiomas, desde el primer momento te intenta estafar en la cuota de las habitaciones ( te intenta cobrar más de lo que es).
Tercero: las instalaciones son infrahumanas ( con sábanas rotas, sin ventilación y decorado como si fuera un prstíbulo). En cuanto al baño nada que ver con las imágenes de internet.
Finalmente decir que la puerta situada en la recepción se comunicaba con el prostíbulo de al lado. A saber lo que ocurre por las noches!!!
Nada más observar el ambiente en general, trato e instalaciones del hotel, cancelamos la reserva.
