Estuve en el Insel Hotel durante dos meses en el año 2,007, pues me gane una beca para estudiar un pequeño curso de radio en la Deutsche Welle, es un hotel cómodo, el personal super amable y aunque yo no hablo alemán, se esforzaron enormemente en hacer mi estancia más placentera. El bufet del desayuno delicioso. Me gusto el barrio, cerca de supermercados, cines, estaciones del metro y de autobuses, restaurantes, tiendas (baratas y caras), lavanderías, etc... y para rematar, cerca de un castillo.
