Tuvimos una estancia agradable en este hotel el pasado fin de semana. El personal de recepción era muy profesional y servicial. Tuvimos una habitación con Rin-vistas. La vista era muy agradable, la habitación estaba limpia y era espaciosa, estaba a sólo el baño menos de lo esperado.
El desayuno era maravilloso, con mucha variedad, todo muy fresca y el personal super simpático.
Cenamos en Oliveto que es bonito pero no todos los platos eran igual de buenos. Por ejemplo el primer plato (ensalada) era sólo un puñado de lechuga con (demasiado) vinagre Balsámico en. No hay nada refinado a unos. Las otras los platos eran de buen gusto pero nada espectacular o por encima el estándar.
Conclusión: un buen hotel con una ubicación excelente. El restaurante no es de visita obligada! Ah, sí, ¡y no había instalaciones (piscina, gimnasio para ver deportes), algo que un hotel de este calibre debería tener.
- Koenigshof Hotel Bonn
