Después de llevarnos unos 15 minutos de callejeo llegar al hotel desde la estación, no nos pareció especialmente impactante por fuera, pero una vez entras es un hotel maravilloso. Le han hecho una puesta a punto y las habitaciones y los pasillos están impecables, nada de rayaduras ni de decoración anticuada. La habitación, aunque no era inmensa, era de estilo contemporáneo, tenía su propio balcón, escritorio (?) y televisión. Las únicas dos cosas de las que nos dimos cuenta enseguida fue de que no había utensilios para hacer café o té, aunque el bar no tiene precios muy desorbitados, y de que las camas eran dos individuales en vez de una doble de matrimonio como nos habían informado en Hotels.com. Hagas lo que hagas ve a la piscina - tiene un tamaño magnífico y un muy buen gimnasio. Al día siguiente descubrimos que podíamos llegar al centro en 5 minutos por una ruta alternativa, así que el hotel se encuentra muy bien situado.
Desayunamos allí, y había una amplia variedad para elegir, aunque no termina de valer los 15€ por persona que cuesta. Para ser sincero, el hotel ni siquiera tenía apuntado que habíamos desayunado allí, así que podíamos habernos librado de pagarlo, pero resultó ser uno de esos momentos de honestidad que saca lo mejor de uno.
Colonia es fácil de ver caminando desde el hotel, así que no cojas taxis - utiliza tus piernas.
Un hotel fantástico a un precio fantástico (45 libras la noche durante un fin de semana) - volveremos sin duda.
- Lyskirchen Hotel Cologne
