Primero las cosas a favor: está situado perfecto, es limpio y moderno. La Catedral y el metro están a un paseo de unos minutos. También puedes llegar andando a los museos más importantes en unos minutos. Nada más salir del hotel te encuentras muchos sitios de marcha nocturna y para comer. Está en el Altstadt (casco antiguo), en una zona peatonal, así que resulta muy pintoresco. Hay una parada de taxis a apenas una manzana. En conjunto el precio está muy bien para lo que te ofrecen. El desayuno era reciente y estaba bien - una selección de carnes, quesos, pan y cereales.
Para ser justos, tres de los cuatro miembros del personal con los que nos encontramos eran serviciales y amables. Sin embargo, el cuarto, un chico joven, nos dejó un mal sabor de boca. Llagamos durante el carnaval, así que las calles estaban abarrotadas de gente. La primera noche preguntamos dónde podíamos ir a cenar y el dijo que era carnaval, se encogió de hombros y dijo "que tengáis suerte". Nos lo tomamos con calma - no le dimos importancia- y encontramos un restaurante italiano a un par de calles. Lo que relamente fue demasiado es que la mañana que nos íbamos, de nuevo por culpa de las fiestas, no había servicio de taxis en la parada acostumbrada. Hablamos con recepción la noche anterior y nos aseguraron que nos llamarían a un taxi para llegar a tiempo para coger nuestro avión a otro país al día siguiente. A las 8 de la mañana el desayuno no estaba puesto ("empezaba" a las 7:15h). Preguntamos por el taxi, y se volvió a encoger de hombros. Le pedimos que lo llamase. El se puso el téfono en la oreja, miró fuera y nos dijo que no había taxis. No estoy seguro de si llamó o no- se fue y punto. Mi amigo y yo estábamos perplejos y nerviosos, así que comenzamos a correr por las calles con nuestro equipaje buscando alguna forma de llegar al aeropuerto. ¡Muchas gracias! Desde luego con un servicio así, si vuelvo a Colonia me pienso alojar en otro sitio.
- Lint Hotel Cologne
