Nos alojamos en el hotel Marisa el 29 y 30 de septiembre de 2005.
Después de habernos alojado en el maravilloso hotel de 2 estrellas Amadeus, en Sevilla, nos decepcionó mucho el nivel tan bajo de este hotel que es de la misma categoría. A decir verdad, la ubicación es magnífica si te gusta estar en el medio del casco antiguo, ya que está justo enfrente de la Mezquita, pero lo malo es el ruido. No es tanto el ruido de la gente, ya que se calma después de la medianoche, pero a los españoles parece no importarles tocar la bocina o acelerar el motor a todas horas de la noche, y eso sin contar con el camión de la basura que pasa todas las noches alrededor de las 4 de la mañana, con el correspondiente bullicio del empleado. Pedimos que nos cambiaran a una habitación en la parte de atrás, pero nos dijeron que no había disponibles, aunque el hotel no parecía estar lleno.
El calor es incluso peor. Nos habían dicho que Córdoba es conocida como la sartén de España, así que nos cercioramos de que el hotel contara con aire acondicionado cuando reservamos, pero éste se reducía a una rejilla en lo alto de la pared, que parecía despedir un aire un poco más frío cuando te subías a una silla y ponías tu mano encima, pero ¡de ninguna manera lo podías sentir desde la cama! Nos quejamos después de la primer noche y nos dijeron que bajarían la temperatura, y lo hicieron – pero medio grado más o menos. No me puedo imaginar como será en agosto.
La habitación era muy básica, no había secador de pelo, ni caja fuerte, ni frigorífico, ni artículos de aseo.
Aún así, Córdoba es una ciudad maravillosa, y la Mezquita es espectacular. Un lugar que adoramos fue la Tetería Al Khayma (salón de té) que está justo a la vuelta de la esquina de la Calle Céspedes. Puedes tirarte en los cojines y escoger entre una gran variedad de tés y ¡hasta probar una pipa de burbujas!