Nos alojamos allí 2 noches en enero, mi marido y yo, con nuestra niña de 9 meses. Al llegar nos tenían preparada una cunita para la peque, con sus sábanas, almohada y mantita, todo esto sin coste adicional. Nuestra habitación preciosa (creo que era el apto nº5). La cocina contaba con 2 fuegos de vitro, varios platos, cubiertos, ollas y microondas. La situación estupenda, en pleno centro histórico.
A la media horita de llegar el dueño nos trajo una bañera de bebé para que pudiésemos darle su bañito diario (el baño era plato de ducha), así que si viajais con bebés este sitio es ideal. Además, el microondas no calentaba y al rato nos trajeron uno nuevo. MIcroondas muy práctico para calentar biberones y potitos.Los dueños Jose y Dori encantadores, nos dieron mapa y varias sugerencias sobre qué visitar, donde comer, etc. En definitiva fue una escapada maravillosa. El apartamento perfecto y sobre todo, lo detallistas y amables que fueron los dueños, gracias a ellos repetiremos! muchas gracias por hacernos sentir como en casa, hasta pronto - Óscar, Sara y Nora -
