Se hace necesario GPS para llegar al hotel, pues es un entramado de calles estrechas en el bonito barrio de Santa Cruz.
El hotel tiene 2 entradas porque son 2 edificios, lo mejor es que cuando llegues a la C/San José,10 a mano izquierda dejes el vehículo con las luces de emergencia (entrada residencial) saques las maletas y cruces de acera justo a la vuelta del edificio C/Farnesio,6 (callejón estrecho) está la entrada.
A mano izquierda está la recepción, un pequeño habitáculo que sorprende por la luz que lo inunda desde dónde la música también tiene cabida.
Desde el momento en que tenéis la llave de la habitación os daréis cuenta de que este hotel es diferente, al traspasar el arco y llegar al salón con piano de cola tendréis la sensación de que vuestra estancia tendrá una "allure" especial.
La habitación no estaba preparada aún siendo las 13 h. y tuvimos que esperar un buen rato que sirvió para recorrer la otra parte de la casa, dónde descubrimos habitaciones con instrumentos, salas decoradas con arpas y cómodos sofás, unos baños llenos de detalles delicados, un olor delicioso y una limpieza en los espacios excepcional.
Todo es de antaño...todo está "suspendido en el tiempo".
Nuestra habitación fue la JUNIO SUITE MOZART, al traspasar la puerta original descubrimos una inmensa habitación en forma rectangular con 4 ventanales que daban una al patio del salón y las otras 3 a una calle muy tranquila.
La pared de ladrillos servía para recostar dos bonitos cabeceros, los COLCHONES COMODÍSIMOS Y LAS ALMOHADAS UNA MARAVILLA.
En la mesilla un LIBRO CON LOS SERVICIOS DE HABITACIONES MUCHO DE ELLOS INUSUALES, cómo dejar los zapatos en la puerta de la habitación por la noche y encontrarlos limpios a la mañana siguiente, un LECTOR DE CD´S y CD´S DE MÚSICA CLÁSICA, DESAYUNO EN EL ÁTICO, JACUZZI, SOLARIUM, etc.
La bañera jacuzzi en medio de la habitación fue algo que a mi familia ilusionó y que yo utilice, lo único la grifería estaba para cambiar.
Seguido una zona de lavabo y a los laterales 2 puertas de acceso ¡Sorprendente encontrarte en una puerta el bidé y en la otra el wc y en el medio la ducha!, lo único que el cristal del techo estaba algo sucio y deberían limpiarlo más asiduamente.
También contaba con un ORDENADOR PORTÁTIL algo de agradecer.
A 3´de la Catedral y de todas las callejuelas del Barrio Judío.
AGRADECER ENORMEMENTE LA ATENCIÓN DEL CHICO DEL HOTEL QUE GUSTOSAMENTE AYUDÓ A MI MARIDO A ENCONTRAR LA PLAZA PRIVADA RESERVADA AL HOTEL DENTRO DEL PARKING PÚBLICO CUETO.
La verdad es PARA REPETIR UNA Y OTRA VEZ, son mis 109 € mejores invertidos en un hotel.
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