Hemos pasado un fin de semana en Sevilla. Ciudad, por cierto, preciosa y muy acogedora para pasear y perderse por sus calles.
La situación del hotel es bastante buena, ya que tomando como referencia La Giralda, llegas andando hasta ella en unos 15 minutos, paseando siempre por calles céntricas y siempre con gente; e igualmente, desde la estación de renfe de Santa Justa se puede llegar andando si no llevas mucho equipaje en aproximadamente 20 minutos.
El Hotel estéticamente, para mi gusto, no me gustó. Aunque es una posada del siglo XVI, según dicen y que en ningún momento dudo, esta decorado de una forma totalmente minimalista que le quita todo el encanto historico que podría tener. Las habitaciones son normales, como cualquier hotel de ciudad de su categoría, aunque la mayoría son totalmente interiores, sin ventana a la calle. Pero el principal fallo que le encuentro es la INSONORIZACION. Se oye todo, ya no la gente pasando por la puerta, cuestión dificil de evitar, si no que cuando en la habitación de al lado o en la de arriba abren cualquier grifo parece que esta, y lo digo literalmente, al lado tuyo. A nosotros nos pasó la primera noche que, creo que en la habitación de arriba se pusieron a llenar la bañera a una hora un poco intespectiva ( sobre las 12:00 de la noche) y era impresionante, parecía que tenías el grifo en la mesita de noche.
Y por último, la piscina, aunque tiene una en la azotea, mas que piscina es una bañera grande de 1,5 metros de ancha por unos 3 metros de larga, aproximadamente.
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