El hotel es excepcional en cuanto a la tranquilidad y el relax que supone estar alojado en plena naturaleza, pero con la comodidad de tener todos los servicios de la ciudad a tan sólo 5 minutos.
El trato del gerente del hotel es magnifico y realmente te hace sentir como si estuvieras en tu propia casa.
Para estar considerado un hotel rural, las habitaciones no tienen nada que envidiar, en cuanto a servicios, a las habitaciones de las grandes cadenas hoteleras, con el encanto de tener muebles de hace 50 años.
Muy recomendable en general
