Elegimos el hotel UR Portofino para una escapada de fin de semana, en vista a que parecía un hotel bonito. Y en efecto, el edificio es bonito, está bien situado (en una zona tranquila al lado de la playa de Palma), tiene un piscina fantástica.... E incluso el desayuno está muy bien (excepto los croissants).
Sin embargo, aparte de estas virtudes, tiene una serie de inconvenientes que hacen que el hotel en conjunto resulte cutre. Para empezar, no hay más que un enchufe (que además está en el baño), con lo cual es una odisea hasta cargar el móvil. La habitación es pequeña, pero además está mal aprovechado el espacio, puesto que hay una nevera demasiado grande, que, al menos en nuestra habitación, dificultaba el acceso a la terraza. Y para colmo, nos la encontramos sucia, con restos de un refresco de los anteriores huéspedes. No cambian las toallas a diario (y además las colgaron distintas a como estaban, con lo que ya no sabíamos cuál había usado cada uno).
Y el otro inconveniente, es que las paredes son finísimas, con lo que se oye todo lo que pasa en la planta (ruido que llega a ser más incómodo incluso que el de los aviones que sobrevuelan el hotel, pero al que te acabas acostumbrando).
En fin, que aunque le he puesto 3 puntos, dudaba si dejarlo en 2
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.