Hotel ubicado a escasos metros del Parador Nacional de Turismo, en la zona alta de los Cigarrales. Parada de Autobús y accesos a Toledo en menos de cinco minutos. El coche lo tienes que dejar fuera del casco urbano si no quieres pagar ora o parking y eso si lo encuentras. La opción más interesante es dejar el coche junto al Puente San Martín, coger el primer bus que pase hacia la plaza Zocodover y allí en Turismo solicitar un callejero, así de simple. El diámetro máximo del casco antiguo de Toledo son 1300 m. se hace perfectamente andando, y Zocodover está en lo más alto así que vamos viendo cosas y bajando para llegar al final al punto donde dejamos el coche. Volvemos al Hotel, las habitaciones muy amplias, camas grandes y todo muy bien ordenado. El colchón ya está un poco gastado, son de muelles. La televisión plana es un poco antigua, nos e oye muy bien y el mando a distancia le falta la tapa de las pilas, para cambiar de canal tienes que meter un dedo entre las baterías para que no se caigan y hagan contacto. Para acceder al minibar tienes que abrir dos puertas, la del mueble y la del frigorífico, le falta el deslizable de la puerta encastrable y para colmo no hay pomo en el frigorífico. Detrás de la puerta del baño había un bastoncillo de limpiar los oídos y allí estuvo los tres días que permanecimos hospedados. Hice la reserva con tres semanas de antelación y solicité una habitación con vistas, y me la dieron, pero con vistas a una bodega y olivar. Toledo estaba al lado contrario, se me olvidó mencionar ese pequeño detalle cuando hice la reserva. Viajamos con una oferta de “Escapada Romámntica” incluye cena y botella de cava. El menú a escoger es de dos primero y dos segundos; un desastre. Revuelto de salmón ó alcachofas con gambas. Entrecot ó salmón de segundo. El revuelto es una argamasa amarillenta con tiras de salmón incomestible, las alcachofas no se las comió nadie, hubo gente que no cenó. El entrecot era un filete de ternera un poco más gordo enmarcado por una bufanda de grasa y fibras… La segunda noche repiten el menú y decidimos marcharnos a cenar a otro sitio. El camarero nos ofreció una ensalada al centro, solomillo de ternera y yo pedí estofado de ciervo, regado con Frontal Crianza 14,50 € (en el menú solo entra agua). El uso de ovoproducto pasteurizado para la confección de tortillas y revueltos le confiere un sabor característico muy alejado de lo que el cliente espera de un plato elaborado en una cocina de un hotel de cuatro estrellas. Me he informado de que el responsable de cocina es “el de toda la vida” desconozco si esta lamentable gestión es motivada por el responsable de F&B o de él mismo, de todos modos necesita un reciclaje urgente. Nos encontramos al llegar a la habitación con una botella de cava en su hielera con dos copas, un detallazo hasta que descorché la botella. Un desastre, un espumosos de la marca Cantares que se encuentra en Caprabo de la Comunidad de Madrid al precio de 3,50 €. El desayuno medianamente correcto, casi de todo pero de mediocre calidad. El segundo día nos pasaron al comedor porque la cafeteria estaba llena, se agotó prácticamente todo, hasta el café. Se llevaron la jarra de la leche y olvidaron regresarla. Mi mujer necesitaba leche para su desayuno y se lo hizo saber a una de las camareras, después de un rato vino con la jarra y pasó a nuestro lado depositándola en el mostrador sin ofrecérsela a mi esposa que lo había solicitado. Tuvo que levantarse a por la leche ella misma cruzándose con la camarera que giró la mirada hacia otro lado. Parece que solo están para recoger platos… Tuvimos la gran suerte de que durante nuestra estancia nos atendiera Angelo, muy correcto y atento. El único profesional que vimos en el Hotel. El que parecía Maître andaba a voces con los clientes como si fueran sordos y nos trajo un postre de oferta de Carrefour que se quedó en la mesa. Cuando hablaba con alguien nos enterábamos toda la sala de lo que estaban pidiendo. Es una pena que el personal de sala te atienda con un delantal hasta el cuello y el Maître vaya de traje con corbata, esto lo veo en la plaza de abastos y es normal pero en un comedor de cuatro estrellas como que no. La dirección de este hotel tiene trabajo pendiente… mucho trabajo o se le caeran algunas estrellas.
Consejo sobre las habitaciones: La reserva que hice con tres semans de antelación no me sirvió de nada. Inclusive con la central de...
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