El hotel vale por la vista preciosa que tiene de la Catedral de Salamanca. No está en el mejor estado de conservación posible, hay humedad en las paredes, manchas de agua en el cielo, etc., sin embargo está limpio, bien ubicado y en términos generales el conjunto arquitectónico del hotel es agradable. El piso de las habitaciones es excesivamente frío, deberían poner algunas pantuflas desechables ya que usualmente no se viaja con ellas y hacen falta. La calefacción es bastante ruidosa. Quien nos recibió en recepción era considerablemente antipático.
Mención aparte merece el restaurante. La comida no estaba mal, pero el precio del menú de cena es altísimo, 18 euros por comida que en cualquier otro lugar costaría la mitad. Todo el lenguaje corporal del único mesero que atiende restaurante y cafetería se resume en: "coma y lárguese cuanto antes".
- Hotel San Polo Salamanca
- Hotel San Polo
- Hotel San Polo En Salamanca
- San Polo Salamanca
- San Polo Hotel Salamanca
- Hoteles San Polo
- Hotel Santo Polo Salamanca
- Hotel Polo En Salamanca
