Es un hotel asqueroso. Admiten animales de cualquier tamaño y condición. Fuí al hotel por negocios y me manché el traje en el ascensor con babas de perro. Subí de nuevo a la habitación a cambiarme y cuando volví a llamar al ascensor se abrió la puerta y me encontré a un pastor alemán sucio y babeante (que apenas cabía en el ascensor) con la dueña. El perro se bababa porque en el ascensor se ponía nervioso segñun dijo la dueña, pese a lo cual no se molestó en subirlo por las escaleras. Había más perros en el hotel (aunque de menos tamaño) y por ello el ascensor siempre olía mal (a perro sucio). Cuando dije en recepción que me sentía molesto por esto la respuesta de la recepcionista fue "pues menos mal que no ha venido usted durante la feria canina..." VERGONZOSO!!! La dueña del perro dejaba que este se acercara a todo el mundo aunque le manchara la ropa de babas, nadie del hotel le llamó la atención.
Por lo demás, las habitaciones pequeñas y la comida del restaurante horrible!! Mientras cenamos el perro está a escasos 5 metros de nuestra mesa sin puertas que separen espacios. Es asqueroso...
- Hotel Ibis Valladolid
