Llegamos a la noche tarde, teniendo reserva para habitación doble cama matrimonial, lo cual había sido explicítamente solicitado vía mail (luna de miel), pero al llegar nos dieron una habitación con dos camas individuales y con un olor a humedad insoportable. Pedimos el cambio de habitación pero por esa noche no se pudo concretar ya que estaba todo completo. Al otro día nos ofrecieron una habitación un poco más amplia, con una cama matrimonial y una individual, aceptamos ya que era mejor que la primera. La zona, si bien está a media cuadra de la rambla, no es muy linda, de noche se ven unas caras medias raras. Nos cobraron para guardarnos las valijas, y lo mismo con internet.
