Las habitaciones pueden resultar un poco cutres y abarrotadas, pero estan bien si tu estancia no es muy larga y vas a pasar en la habitacion el minimo tiempo (para dormir). La habitacion en la que estuvimos era un cuarto lleno de literas con un estrecho pasillo, las camas tienen luz individual, mesilla de noche y cortinas, lo que esta genial para tener mas intimidad.
Al albergue llega gente de todo el mundo, lo que es genial para conocer gente extranjera. De hecho cuando estuvimos eramos los unicos españoles.
En general los empleados eran muy amables y se interesan mucho en ayudarte y recomendarte sitios. Incluso organizan excursiones baratisimas a las discotecas por las noches para los alberguistas.
Esta muy bien localizado, con el metro al lado.
El desayuno es modesto pero esta bien: hay fruta, zumos, leche, cereales, galletas...
El unico inconveniente es la cocina, ya que es muy pequeña y no es nada comodo si estas pensando en acerte tu propia comida.
Las duchas estan limpias y hay muchas.
muy recomendable si vas en plan mochilero y no te importa compartir habitacion.
