Estuvimos dos noches en una habitación doble.
Muy bien situado, personal correcto.
Sin embargo la habitación era un zulo, no podías andar por ella, a no ser que andases por encima de la cama. No había ni una triste percha, ni siquiera una silla o mesilla para poder apoyar tus llaves. Apenas había ventilación, no aire acondicionado, y no había calefacción ( no quiero ni pensar lo que puede ser ese sitio en invierno ).
La limpieza era insuficiente y además los horarios muy restringidos. Imaginaros la cocina abría sólo de 8 a.m a 21.30 p.m, por lo que no podías madrugar casi, y tenías que venir a cenar muy tempranito. Sólo había una cocina para todo el albergue, muy pequeña y con tres mesas con tres sillas para cada mesa. Imaginaros a las horas de desayuno,comida y cena los agobios. Era imposible comer allí, a no ser que fueses el primero, así que optabas por comer fuera.
La limpieza insuficiente y el sitio cutre, cutre, muy cutre.
De verdad pésimo, incluso nuestra lámpara estaba colgada con celo de la pared.
Os pego unas fotos para que os hagáis una idea.
No recomiento a nadie este albergue, y eso que he viajado mucho y frecuentado todo tipo de albergues, este es el peor con diferencia.
