Fuimos a ver los apartamentos y la señora que los enseña, una Midori, nos mostró un departamento muestra y nos dio una tarifa; al momento de intentar cerrar la operación exigió una cantidad de dinero bastante más alta. Cuando se le comentó que ese no era el precio que había ofrecido inicialmente, solamente dijo "Lo siento. Me equivoqué." Esas no son maneras de hacer negocios ni de tratar a la clientela. Falta de seriedad total.
