Casa peiró está en el pueblo de Coll, en la Vall de Boi, dentro del pueblo es el único establecimiento que hay, por lo que hay que desplazarse a los pueblos vecinos para cualquier necesidad o actividad, es un pueblo muy pequeño y muy tranquilo, donde uno se puede relajar. El hotel es una antigua casa del propio pueblo, muy bien reconvertida en hotel. El trato es muy familiar, muy cercano y amable por parte de Rosa que es la persona que atiende al público. La comida es deliciiosa, sencilla, pero muy bien cocinada y con productos muy frescos. Es un lugar para relajarse, estar tranquilo, hacer excursiones por todo el valle de boi (especialmente dentro del parque de aigüestortes) y también imprescindible hacer la ruta del románico. El hotel y el entorno hicieron que nuestras vacaciones fuesen fantásticas.
